viernes, 7 de agosto de 2015

Mi querida desconocida



Hola cómo estás? - La salude con nerviosismo apenas la vi entrar al baño de damas de mi edificio corporativo.
Muy bien y tú? - Me preguntó de forma coqueta acercándose hasta que apenas nos separaban unos escasos milímetros.
Bien, acostumbrándome a esta nueva etapa.- Contesté acariciando su mejilla derecha.
No tiene que ser así, lo sabes, podemos buscar una solución. Podemos seguir con esto.- Alegó besándome con pasión acercándome aún más a su cuerpo, mí espalda chocó contra la pared y de mi boca brotó un gemido lleno de placer por sentir sus manos y su boca adueñarse de mi ser. 

Sus manos acariciaban mi cuerpo, las sentía tocando casi todo mi cuerpo, hasta que finalmente llegaron  a mis senos; sentí como mis pezones se pusieron aún más duros deseosos de ser besados. Su boca se estaba apoderando de mi ser, me encanta sentirla, sentir como me besa, como me toca; mis manos se metieron dentro de su falda ejecutiva color gris, sentí sus músculos duros y definidos por las horas que pasa en el gimnasio. Besé su cuello, bajando lentamente haciendo un camino de besos y mordiscos hacia sus senos, los cuales me esperaban con unos pezones erectos y deseosos de ser besados y secuestrados por mis labios. Sus gemidos se hicieron más urgidos cuando mi lengua acaricio su pezón derecho, para luego morderlo con la fuerza necesaria para quedarse en la línea entre el dolor y el placer, la tensión en mi vientre se hacía cada vez más fuerte, ya no podíamos controlarnos, sabía que sucedería a partir de este momento,  ella volvería a ser mía sin importar quien la esperaba en casa.

Mi mano se dirigió al centro de su ser, de donde emana su calor, su humedad exquisita y deliciosa, me tiene loca, llena de ansias por probarla, por perderme entre sus pliegues, deleitarme con su sabor dulce que tanto me gusta, sentir como tiembla en mi boca para finalmente llenarme de su ser.

Con mis dedos entre su ser, me arrodillé para tocar su delicado clítoris con mi lengua, chupándolo y mordiéndolo suavemente mientras mis dedos la penetraban profundamente pero de forma delicada, suave cada vez. Sentía como sus músculos apretaban, sus jugos mojaban mis dedos cada vez más, hasta que finalmente sentí su orgasmo robarle la fuerza a su cuerpo, llenándolo de placer, hasta que ella tuvo que sujetarse de mí para no caer.

Aún sintiendo el temblor que ocasionado por su orgasmo recorría todo su cuerpo, me levanté de mis rodillas, la pegué un poco a la pared inclinándola en una postura donde claramente me ofrecía su retaguardia, mis caderas chocaron contra sus glúteos duros y firmes; y de su boca emanó un gemido gutural; “voy a tomarte, disfrutar de todo tu cuerpo como sé que te gusta” - Le susurré en su oído para luego morder su lóbulo, escuchando como seguía gimiendo, su piel se erizaba, ella empujaba hacia mis caderas, chocando sus glúteos contra mis caderas, sé lo que quiere y se lo voy a dar. 

Fui haciendo por su espalda un camino de besos, mordiéndola y jugando con mi lengua sobre su piel, llegué a la espalda baja, sus gemidos se estaban convirtiendo en gritos de súplicas “vamos cariño no me castigues más, tengo  una reunión y no quiero llegar tarde” - Dijo en tono urgido empujando sus glúteos contra mi boca. Besé su ano, sintiendo como casi perdió el equilibrio por el placer de sentir mi lengua en su pequeño agujero, lleno de terminaciones nerviosas, dos de mis dedos entraron en su vagina, haciendo una penetración profunda pero lenta, el dedo medio de mi mano derecha empezó a masajear su delicado orificio trasero, ella gritó de placer al sentirme finalmente en el lugar que ella quería “más Dios, no pares” - Dijo entre gemidos, mis penetraciones se volvieron rápidas y fuertes, sintiendo como sus músculos apretaban mis dedos, ella necesitaba más y empezó a moverse buscando mayor penetración, llegó al clímax, con un orgasmo que hizo que perdiera la fuerza en sus piernas, intenté sujetarla, pero mis brazos tampoco tenían mucha fuerza, las dos caímos en el piso del baño, ella de espalda sobre mí, aproveché la postura para acariciar sus senos con mis manos, mientras le daba delicados besos en su cuello, “oh, dios no puedo más, no puedo con otro, Además debemos vestirnos, yo tengo una reunión”.- Comentó ella levantándose del piso un poco insegura aun.

La ayudé a vestirse, aprovechando de seguir acariciando su cuerpo, mientras le daba besos en su piel para luego tapar mis caricias con su ropa, salimos del baño como dos desconocidas, prácticamente eso éramos fuera de ese baño.

Buenos días señores, como les he comentado en estas últimas semanas, mi empresa SKY MOTORS ha adquirido su empresa DYNAMICS MOTORS, hasta el momento, nos queremos quedar con la plantilla original de trabajadores, por lo tanto sus puestos de trabajo están seguros, pero para eso deben darle un informe detallado a la vicepresidente que se encarga de todo lo referente a la nueva estructura organizacional de la empresa, habrá algunos que serán reubicados en otras partes del país o afuera de éste. Ahora señores, los dejo con la vicepresidente que se encargará de explicarles todo.- Dije cediéndole la palabra a la Señorita Bianca, la cual se encontraba sentada justo frente a mí con una feroz mirada azul, y un bello color sonrojado en todo su cuerpo. Aun estaba excitada, aun tenía secuela de lo ocurrido en el baño, me encanta cuando hace esas cosas. - Señorita Bianca adelante, infórmeme cuando termine la reunión para mandar a alguien a recogerla, hoy salimos a Colombia a ver la adquisición de la planta allí.- Dije haciéndole un guiño coqueto. Ella me respondió con uno igual. Sé que el viaje será muy entretenido y estoy esperándolo con ansias.

Para mi hermosa musa, que aun me sigue inspirando, hasta ahora es una sola parte pero a lo mejor mi musa hace milagros y salen otras, sobre Kiss My Lips, sigo escribiendo la continuación.-

1 comentario:

  1. No te lo dije en su momento, pero me gustó. Veremos si la musa te permite continuarlo :)

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