jueves, 26 de noviembre de 2015

kiss my tears and touch my world with your fingertips

CAPITULO VIII
SE PUEDE AMAR MÁS

Helen está quedando ciega!.- comento Sofía sin adornar la noticia, había discutido infinidad de veces con Helen, sobre la necesidad de decirle sobre su enfermedad a Vivían, el resultado había sido el mismo, en todas y cada una de las discusiones Helen había alegado que “no quiero que ella se quede a mi lado por la presión social o creencia personal, de que estar a mi lado por la enfermedad es lo correcto, sabes que últimamente, desde que decidimos ser un matrimonio real, se ha vuelto distante, no logramos hacer click compaginarnos como estábamos antes, es mejor que ella tome su decisión de irse o quedarse sin saber que estoy enferma”
Cómo? Claro que no! Yo me habría dado cuenta si algo así le estaría pasando.- Respondió consternada Vivian.
No, no lo harías, ella se quedaba aquí o en la oficina, cuando el dolor era lo suficientemente fuerte como para no disimular, y cuando perdía la visión por la inflamación de sus nervios, entonces decidía quedarse en la oficina, más de una vez tuve que comprarle ropa para que se cambiara, ya que se negaba a ir a casa, ¿Tu dónde estabas?.- recriminó Sofía.
Yo no quería molestar, la dejaba trabajar, pero si me preocupaba.- las lagrimas ya rodaban libre por el rosto de Vivían, que no dejaba de pensar en cómo se le había pasado algo así, como no se dio cuenta antes, ¿qué estaba haciendo ella? La había abandonado cuando más la necesitaba.-
Mira Vivian, te respeto, y te tengo aprecio, porque a tu modo, haces feliz a Helen a su modo, es su relación, y cada relación es distinta, te lo dije nó para hacerte sentir mal, sino para que puedas entender porque Helen se ha alejado, porque la exclusión que tiene hacia a ti, para que actúes de acuerdo a lo que tu creas y sientas que debes hacer, si es que quieres seguir con Julia hazlo, no te detengas por Helen; pero si en cambio consideras que tu felicidad es a lado de Helen, lucha por ella, demuéstrale que estas ahí, qué,  aun siendo amiga de Julia, la amas a ella; no es por ser cruel, pero hasta ahora te has unido más a Julia que Helen y, creo que eso no era lo que  querían lograr cuando ustedes iniciaron nuevamente,  antes que digas algo; dijo Sofía levantando su mano derecha en señal que guardara silencio, observando cómo Vivían trataba de hablar. Yo no creo que tengas algo con Julia, pero en el punto  está en que  Helen, se apoyara en eso para evitar según cree  ella, hacerte daño quedándote con ella, y conociéndola se que usara eso para tratar de  que te vayas.-
Debo hablar con ella, debo explicarle  hacerla entrar en razón.- respondió Vivían parándose del sofá, casi corriendo camino a la casa que compartía desde hace más de diez años con Helen.-
Cuando llegue a la casa, me sorprendió ver todo oscuro, fui prendiendo la luces hasta llegar a la habitación principal, la cual se encontraba al igual que como había conseguido el resto de la casa; en total penumbra, cuando prendó la luz, me sorprendí de ver tendida boca arriba con su brazo derecho tapando sus ojos, tenía el cuerpo tenso, por lo que sospeche que tenía dolor,  me acerque con cuidado a su lado, con cuidado puse mi mano en su cabello, acariciándolo con mucho cuidado, ella no retiro la mano de su cara, yo no insistí por quitársela, con cuidado me quite los zapatos y, me acosté a su lado, abrazándola tratando de no moverla, porque sé que tiene dolor, no quiero hablar con ella, si ella se siente mal, necesito que entienda que la apoyo.
Pase mi brazo por su abdomen, no sé en qué momento me quede dormida, me desperté al sentir un movimiento debajo de mi brazo, cuando abro los ojos, veo que ella que intenta parece, su mirada esta desorientada y por un momento pensé que no podía ver, “oh, bebé como te sientes? ¿Qué necesitas, te ayudo?” pregunte nerviosa.
No, estoy bien amor. Respondí tratando de mantener la compostura, pero el dolor lo hacía realmente difícil, ya solo podía distinguir algunas formas, viéndolas como grandes manchas negras, y la luz le hacía doler horriblemente los ojos, la lucha constante contra el dolor, hacia que me mareara, o me sintiera débil, es cómo estás haciendo fuerza durante largos períodos de tiempo, llega un momento donde simplemente cedes al cansancio, no quería que Vivian se diera cuenta de mi estado, aunque debo ser sincera, me había encanto despertar a su lado, sintiendo su cuerpo descansando a mi lado, por unos minutos me relaje completamente, con la sensación de seguridad que me brindaba su brazo alrededor de mi cintura.-
Me senté en la cama, luchando con la sensación de vértigo que me había invadido,  tuve que colocar las manos a ambos lados de mi cuerpo para mitigar un poco la sensación de mareo que tenia.
¿Qué tienes? pregunto colocándose de rodillas en el colchón para verme.
Nada.- Respondí con voz suave, no puedo decirle lo que sucede, si le digo ella se quedaría conmigo solo por lastima y no es lo que yo deseo, deseo que si se queda conmigo es porque es lo que ella desea, no por presiones como lo que dirán por abandonarme estando enferma.-
Oh por todos los Dioses, Helen no puedes decirme de una puta vez que estas enferma, es que acaso no ves como me lastimas alejándome de ti de esta manera.- explotó Vivian tocando con cuidado a Helen, un toque delicado y cariño, que era totalmente antagónico al tono de voz que había utilizado.
Yo, yo yo, yo quería decírtelo pero no sabía cómo, no quería que te quedarás sintiendo lastima por mí, en un  principio pensé que con tratamiento podría controlarlo, pero no es así, y cuando finalmente fui al médico ya la enfermedad estaba muy avanzada, en estos momentos la medicación es solo para el dolor, pero mi visión cada día empeora más, así que probablemente para final de año, solo pueda ver las cosas como grandes sombras negras distorsionadas frente a mi.-  mis lagrimas nacieron antes de que me diera cuenta, y todo el miedo, dolor y ansiedad que había escondido dentro de mi durante todo este tiempo, salió sin poder ni siquiera intentar detenerlo, ella me abrazo más fuerza, “oh bebe, porque no me lo dijiste, porque no confiaste en mi”. La voz de Vivían sonó dolida transmitiendo lo que sentía, al saberse excluida de la vida de Helen.
Yo, no quise, no era que no confiará en ti, no quería que me tuvieras lastima, no quería que cambiará la manera en que me miras, se lo que hacen las personas que se enteran de mi enfermedad, en la oficina lo he visto y lo he sentido, yo simplemente no quería que me vieras con lastima.- el dolor, el miedo y la incertidumbre que llenaba la voz de Helen, fue suficiente para hacer que todo el dolor y la ira que sentía Vivían, por sentir que la habían excluido, se disipara ocupando en su lugar un gran sentimiento de miedo y dolor por todo lo que estaba sufriendo Helen.-
Nunca podría verte así Helen, ¿por qué dudas tanto de mi?, en verdad  te amo, me pareces la mujer más espectacular del mundo, se que cualquier chica o chico moriría por estar a tu lado, por acompañarte, y yo estoy orgullosa de poder estar a tu lado a  lo largo de estos diez años, eres una mujer inteligente, divertida, audaz, emanas una energía adictiva para las personas que te rodean, haciendo que siempre quieran estar a tu lado, ya yo he pasado esa energía y quiero estar a tu lado, por lo que eres, por ti, por cómo me siento, cuando sujeto tu mano, o cuando despierto y siento tu cuerpo a mi lado, quiero estar a tu lado, porque aun cuando  estoy feliz conmigo, estoy orgullosa de lo que he logrado, me gusta sentirte a mi lado, me das esa sensación de plenitud, que quiero.- Manifestó Vivían dándole un suave beso en los labios a Helen, sin darle oportunidad de responder. El beso fue delicado, iniciando con apenas un roce de labios, la acosté con cuidado en la cama acariciando el cuerpo de Helen con delicadeza, sintiendo después de tanto tiempo sin sentir su cuerpo, mis manos subieron por su abdomen hasta llegar a sus senos acariciando sus pezones duros, gracias a Dios tiene la costumbre de dormir desnuda prácticamente, sentí como su piel se erizó, y un gemido se escapo de su boca, sus manos tocaban  mi cara, como tratando de sentir o mirarme a través de sus dedos, sin poder controlarlo, una lagrima rodo por mi mejilla, sabía lo que significaba para ella el hecho de tener que verme a través de la punta de sus dedos.

Bebé.- mi voz salió tan dolida que por un momento no la reconocí, pero me sorprendió sentir como Helen tomaba el control, colocándose sobre mí, besando mis labios con pasión, mordiendo mi labio inferior, mientras mis manos acariciaban su espalda desnuda, sus labios bajaron a mi cuello, cuando sentí sus besos en mi cuello, todo mi cuerpo se tensó mis pezones se erigieron con tal fuerza, que cualquier roce de sus manos hacia que sintiera el mayor de los placeres, cuando sus manos fueron sustituidas por su boca en mi pezón izquierdo, apretándolo entre sus labios, sentí como la húmeda se intensificaba en mi sur, por unos segundos temí correrme con solo esa caricia.
Los gemidos de placer empezaron a escapar de mi boca antes de que me diera cuenta, me estaba  entregando nuevamente a ella,  de una manera totalmente distinta a todas las veces anteriores que me he entregado a ella, esta vez era con una sensación de plenitud, de confianza, y amor, me sentía plena en pocas palabras, el hecho de que fueran sus manos las que me tocaban, sus besos y su lengua la que quemaban miel piel marcándola como suya, me hacían sentir un placer indescriptible, cuando sentí su boca en mi sexo, me entregue; sentí como mis músculos vaginales se tensaban, mi cuerpo se estaba tensando preparándose para la liberación final, que ocurrió en el preciso instante que ella introdujo dos de sus dedos en mi interior,  beso mi clítoris, no sé cuánto tiempo estuve en ese limbo maravilloso que te embriaga cuando llegas al clímax.-
No sé en qué momento comencé a llorar,  no sé ni porque inicie a llorar en un principio, pero ahí con mi cabeza apoyada en la cadera de Vivian, entendí todo lo que había perdido, ya no podría ver su cara, no podría ver su sonrisa, sus ojos, es que ni lo más elemental de ella podría ver, solo complicaría su existencia, ella había admitido que quería tener hijos, pero ya por lo menos conmigo no podía ser porque yo estaba ciega solo sería una carga, si acepto entonces que tipo de madre puedo ser para el niño, no podría cuidarlo, no puedo hacer nada ahora, no puedo marcarle la vida así, obligándola a ser la esposa de una ciega dependiente totalmente de  ella. Como pude me pare, tratando de ubicarme en el cuarto, como no sé muy bien donde están las cosas, a los pocos pasos tropecé contra un baúl, lastimándome el pie, y cayendo sobre el baúl, lastimándome la cara porque obviamente no vi contra que tropecé no pude calcular para poner las manos.-
Helen que estás haciendo? Dijo alarmada Vivian, corriendo a donde yo estaba.
Déjame no necesito ayuda. – grite manoteando el agarre que de su mano. Intente pararme pero el dolor de cabeza me mareo, y volví a caer un poco desorientada nuevamente.-
No seas tonta Helen, déjame ayudarte no estás en condiciones de actuar así, tienes un golpe en la pierna te has cortado con el baúl, y un rojo en la frente, déjame ayudarte.-  alego Vivian con voz calmada.
Que no necesito ayuda!!!.- Grite frustrada y adolorida.  Gateando me fui como pude hasta la cama, se que estaba a mi lado, podía escuchar sus pasos, se que probablemente la lastime con mi actitud pero no puede quedarse conmigo, si yo no le puedo brindar nada, solo seré una carga para ella.-
Cuando finalmente llegue a la cama, que me acosté escuche su voz “Helen” el dolor que transmitió me hizo sentir como la peor persona del mundo, se que la estaba lastimando pero es lo mejor, ahorita lo mejor es que ella continúe con Julia, o si no es Julia otra persona, pero yo no puedo ofrecerle nada. Me obligué a dormir, para dejar de pensar, para tratar de hacer las paces con mi mente y mi corazón, para por lo menos unos minutos o unas horas dejar de sentir; me encuentro entre estas dos aguas, mi corazón me dicta que permita la entrada de Vivian, pero mi mente dice que no valgo la pena, que no puedo estar ahí para ella como ella lo necesita.-

*  * *
Vivian, sé que es difícil, pero ella siente que es una carga, hemos discutido como te lo dije miles de veces por eso, no quiere amarrarte a su vida limitada, aparte ella hasta la semana pasada ella. . . solo debes tener paciencia Vivian trata de hacerla entender.- Dijo a través de la línea Sofía.-
Me siento tan mal, Sofía como hago para que entienda.- mi voz sonó entre cortada, el llanto luchaba por salir, recordar cómo se cayó, su frustración, la ira con que hablo y el dolor con el que se quedó dormida, me hacía sentir horrible, y lo peor de todo es que no tengo ni idea de cómo ayudarla.-
Hola July como estas? .- salude cuando abrí la puerta, la había llamado para desahogarme, no sabía qué hacer con todo lo de Helen, su rechazo y el miedo de cómo su enfermedad iba a cambiar nuestra rutina de pareja.-

Comenzamos hablar tratando que aun cuando el tema sea serio y preocupante, no me pusiera a llorar en ese instante, era tratarlo con cierta superficialidad, aprovechamos igual de investigar por el internet centros de apoyo, ayuda y todo lo referente a como debíamos adecuarnos al nuevo estilo de vida de Helen.-
El bebe de Julia ya tenía dos años, me tiene enamorada cada día más, en verdad que el niño me hace desear ser madre, mi mente divago en como seria tener un hijo de Helen, y sin evitarlo llore, se que ahora será muy difícil lograrlo no porque no podamos, sino que con su condición seguramente no querría.-
No puedes pensar así vi, tu serías una excelente madre, y sé que Helen aun con su condición podría serlo, solo deben asesorarle, es un cambio brusco en su rutina, pero muchos ciegos llevan una vida completamente funcional, solo asesórate un poco para poder lograr ese equilibrio que tanto necesitan ahora en su vida, se que cuando logren descubrir como interactuar en un mundo diseñado para los que ven, podrán continuar con sus metas y sueños.- dijo July abrazándome.-
No sé, july, es tan difícil, ella ayer se cayó y me alejo no me acepto, me tiene un muro y tengo tanto miedo de  no poder superarlo, de que sencillamente me deje fuera de su vida, se que Sofía arriesgo mucho en contármelo, pero tengo miedo tengo dudas al respecto…
Buenos días veo que es un desayuno tardío-  nos interrumpió Helen, sentí como se habría aun más la brecha entre nosotras.
Buenos días Helen como te sientes?- pregunto Julia tratando de ignorar el momento súper incomodo que se había creado en la habitación, se podía sentir la tensión que nos abrazo a todas.-
Bien y ustedes? Reunidas desde temprano harán algo especial hoy? Vivian hoy pasaré el día en la oficina cualquier cosa escribe o llamas a Sofía, por cierto viajo a Venezuela dentro de tres días y a Italia dentro de seis, iras o te quedas? Le das la respuesta a Sofía ella es la que está gestionando todo lo del viaje, te digo porque sé que te gustaría ver a tus amigas allá y pensé que tal vez te gustaría.- soltó Helen un poco nerviosa antes de empezar a caminar a la cafetera, cuando fue a agarrar la cafetera note que su pulso temblaba notablemente, su piel estaba más pálida, llevaba unos lentes oscuros, con los cuales la había visto en muchas oportunidades durante este año, la sensación de culpabilidad de que sentí lo descuidada que había sido con ella,  ¿cuánto dolor había tenido que soportar a solas? Cuantas noches había pasado ella sola pensando en todo lo que se le avecina? Sentiría miedo?.-   Helen como que te vas de viaje, no deberías, no en tus condiciones. – Dije preocupada.
No me digas que puedo y que no puedo hacer, se perfectamente cuales son mis limitaciones Vivian.- Respondió con un tono de voz que no había escuchado en mucho tiempo, me sorprendió descubrir la rabia y el dolor que se ocultaba en su voz dura.-
Me acerque a ella, “bebé, no lo digo por mal, me preocupas me da miedo que te lastimes, me da miedo que te compliques, que pasa si te duele la cabeza estando por allá, quien estará pendiente de ti, quien cuidara de ti” acaricie su cara con delicadeza, me puse de puntitas para poder darle un beso delicado en los labios, me había olvidado completamente de Julia, y francamente mi prioridad era Helen. Me correspondió el beso de forma tímida, cuando me separe de ella, no dijo nada simplemente se dio la vuelta y se fue, pero por su caminar se que estaba confundida, enredada en sus pensamientos, por un momento me sentí feliz, se que por lo menos he logrado romper a primera barrera, pero como sentí esa felicidad sentí la tristeza por todo lo que ella estaba pasando, y por lo que significaba para nosotras.-

Ay Julia no se qué hacer en verdad, no sé como acércame como se abra a mí, que confié en mi.- dije cuando escuche la puerta de la casa cerrarse, estuve a punto de volver a llorar, pero sé que con eso no solucionaría nada, y julia no es de las mujeres que soporte el llanto mucho, es mas se altera cuando ve alguien llorando, así que aguante mis lagrimas.-
Sofía, donde están los documentos de las importaciones de los medicamentos?. Esta todo bien con Aduanas?.- Pregunte un poco alterada. El dolor desde ayer nada que se calma, empiezo a sentirme mareada por el dolor y probablemente producto de la cantidad de pastillas que he tomado.-
Mmm Helen, si todo bien los documentos aquí estan, que tienes?.- pregunto Sofía extendiendo unas carpetas contentivas de los documentos que le exigió Helen.-
Nada Sofí, solo algo preocupada por las medicinas que importaremos quiero que lleguen a tiempo, y no vayan a ocasionar problemas con el inventario, llama a la clínica y prepara la reunión de la Junta Directiva, para hablar sobre las nuevas becas, los requisitos de las operaciones sociales, y los programas investigativos, pero lo quiero para ayer, y por favor inicia la gestión para el viaje a Venezuela e Italia, prepara la agenda para las reuniones de Junta Directiva en Caracas e Italia, y reserva el hotel y todo, cuando lo tengas todo listo infórmame.-  le indique que se retirara y apague la luces de la oficina,  decidí acostarme un rato en el sofá a ver si, así se me calmaba el dolor, pero el dolor seguía igual o más fuerte que con el que desperté esta mañana. No sé cuánto tiempo dormí, pero me desperté al sentir que alguien entraba a la oficina, con mucho esfuerzo me senté, pero me sentía muy mareada el dolor había aumentado, ya no era un simple dolor de cabeza, era una migraña en todo el esplendor de la palabra; escucho Sofía entrar en la oficina, tratando de hacer el menor ruido posible, se coloca a mi lado, se que sabe que estoy despierta, me paro un poco para darle espacio a ella para que se siente y yo poder descansar mi cabeza en sus piernas, así lo hice, ella con mucho cuidado empezó a masajear mi cabeza, hombros y cuello, sentí como poco a poco los músculos de mis hombros y cuello se relajaban, ayudando un poco en el dolor.
Helen, ya que estas más relajada me puedes explicar porque acabo de recibir una llamada de Vivian al borde de un ataque de nervios porque tu no contestas las llamadas? ¿Han discutido?.- pregunto en tono suave.
Inmediatamente me puse tensa, porque sé que todo lo que paso ayer y el día anterior, tenía mucho que ver con mi dolor, se que había actuado como  una patana, pero no se francamente que hacer, no sé cómo nos afectara, y en verdad estoy aterrada; pensé, aunque no le dije nada, solo le respondí “hemos discutido, sabe que estoy quedando ciega y no sé cómo llevarlo”
- Podrías empezar, por compartir más tiempo con tu esposa, por involucrarla más en lo que necesitas y como te sientes, ¿No crees que te sentirías mucho mejor o por lo menos un poco mejor, si sabes que tienes a alguien ahí que te sujetara si caes?
- Podría ser, pero sabes que no quiero amarrarla a mí, no quiero que este solo porque socialmente se vea mal que me deje ahora que estoy ciega.-
- No creo que este a tu lado solo por presión social, apuesto a que ella no es de las que le presta mucha atención a esas cosas, pero si se que esta a tu lado porque le preocupas, porque le importas, y porque finalmente te ama, ciega o no, con dinero o sin él, con hijos o sin hijos, Helen no permitas que el miedo te quite lo más importante que tienes, ¿si pierdes a Vivian, se divorcian, como te sentirías tu?, estamos claras que nadie se muere de amor, pero en verdad quieres eso estar sola? Es lo que deseas dormir sola, no contar con nadie?
No conteste nada, porque que podía responder, era clara mi respuesta, ahora estaba en el dilema de cómo iba a darla a entender, con esfuerzo me senté “ayúdame a llegar a casa, el dolor de cabeza me está matando”
Bueno al menos es un avance el hecho que quieras refugiarte en casa y no en la oficina como lo ha venido haciendo. – el tono de Sofía fue ligero pero sé que me lo estaba diciendo en serio.-
No hagas tanto drama y ayúdame.- mi tono aunque ligero también mostro la misma advertencia que mostraba Sofía.
Cuando llegamos a la casa, yo prácticamente no podía caminar, me sentía totalmente mareada y el dolor era aun peor si se podía decir, sentía que latía dentro de mi cabeza algo, Sofía abrió la puerta de la casa con mis llaves.-

Cuando estábamos llegando a la sala escucho la voz de Vivian “¿Qué paso que esta así? Pregunto corriendo para llegar a mi lado, yo no respondí me sentía tan mareada que me costaba coordinar mis acciones, no sé qué paso después que ella preguntará solo pude sentir como mi cuerpo se dejaba ir, y una deliciosa relajación se apoderaba de todo mi cuerpo en general.-
Doctor que sucede? Porque esta así. Vivian estaba alterada y los doctores aun no sabía porque Helen se había desmayado, aunque sus signos vitales estaban bien, aun  no recuperaba la consciencia por lo que los doctores aun no sabía a ciencia cierta qué era lo que sucedía; habían descartado un ataque cerebro vascular, pero no estaban tranquilos, la negativa de su cerebro a reaccionar, no ayudaba a mejorar la preocupación que sienten todos los involucrados en el caso, desde Vivian hasta las enfermeras, pasando por los Doctores. No ayudaba para nada que cada vez llegaran más periodistas.-

Han pasado exactamente cinco días desde que se desmayo Helen, por fin los doctores saben que tenían, y han actuado contra ello, el resultado se llego por error, fue algo involuntario y aun, cuando Helen es doctora no habría podido hacer nada, lo que paso es que dos de las pastillas que estaba tomando estaban contra medicadas para ser combinadas con dos pastillas más, pero como las recetaron médicos diferentes no se podía saber que estaban siendo ingeridas de forma simultánea, Helen tampoco se percato de los componentes, asumiendo que todos los malestares eran causados por su enfermedad.- 

sábado, 10 de octubre de 2015

KISS MY TEARS WITH YOURS LIPS, AND TOUCH MY WORLD WITH YOUR FINGERTIPS 7

CAPITULO VII
UN NUEVO COMENZAR

Cuando vi que se fue al cuarto comprendí lo que tenía que hacer, no podía permitir que se fuera, sé que si se va será el fin de todo, porque aunque le duela, poco a poco me sacará de su vida por lo menos en la parte sentimental, y no puedo permitirlo, no por egoísmo sino porque la amo, la quiero en mi vida.-
La seguí al cuarto, la observe unos minutos, como ella veía la foto que nos había tomado una amiga en común cuando viajamos a Grecia, estábamos las dos sentadas sobre la cubierta de un catamarán, me senté a su lado “debemos hablar no puedes tomar esta decisión sola, sabes que te amo” le dije quitándole suavemente la foto de sus manos, para colocarla a un lado en la cama.-
¿Por qué has tomado la decisión de irte?- Pregunte agarrando sus manos, al ver que ella no me contestaba “¿Es por Julia?  ¿Quieres que lo deje?” mi voz era calmada, pero sentía que esta era la conversación más importante de toda mi vida.-
Me dan celos Vivian, muero de celos las veces que te imagino con ella, y no tienes por qué decir que estuviste con ella, sé que te esfuerzas por ocultarlo, pero yo te conozco, se cómo reacciona tu cuerpo al sexo, se cuando has llegado, te conozco y me mata saber que ella, tiene ese efecto en ti, me da envidia que su hijo sea parte ya de ti, cuando siempre me has negado la oportunidad de tener un hijo conmigo, porque tu no estabas preparada o no querías luego paso lo de tu enfermedad, y listo llega ella y de repente la idea de ser mamá no resulta tan aterradora, porque simplemente es ella, y ese es el punto tú con ella es todo.”.- respondió Helen tratando de mantener la calma, pero perdiéndola a medida que iba soltando todo lo que tenía adentro.-
No es así, Helen, no es que no quiera tener un hijo, es distinto con el de Julia... “siempre es distinto con ella Vivian” Grito Helen parándose de la cama.- 
Déjame hablar Helen, no te pongas así, se supone que debes estar de reposo, no digo que  no quiera un hijo contigo, te amo Helen no lo dudes, solo que nuestra relación se fundó de manera distinta, no puedo saber que deseas en respecto a ciertos temas si no me hablas, como iba yo a saber que tu querías un hijo, sino me lo dices, desde que nos conocimos me dijiste que no querías tener hijos, y lo acepte, porque en ese momento era lo más adecuado, ¿Desde cuándo quieres tener hijo? Pregunte tomando su cara entre mis manos, para poder ver en sus ojos la verdadera respuesta.-
Helen  no respondió, quito mis manos con cuidado y luego se sentó, “lo has deseado siempre ¿Por qué no me lo dijiste?”- Pregunte con la voz en un hilo, manteniendo la distancia, porque de repente sentí como se habría un  mundo entre nosotras, pero me niego a dejarla ir, sin luchar porque se quede conmigo.-
Porque no querías, porque todo lo que sonara a compromiso en ese momento te causaba miedo y huías, si te mencionaba familia, matrimonio u otra cosa huías, sé muy bien que aceptaste casarte conmigo para que tus padres no puedan volver a tomar decisiones sobre ti, sé que no me amabas, me tenías cariño, pero no pasaba de ahí”.- respondió con voz apagada, dolida.-
No, no pongas palabras en mi boca que yo no he dicho, no se dio así, tu no hablaste y yo tampoco, estábamos cómoda en esta relación, pero no dudes que te amo, no me habría casado contigo de no hacerlo, tu llevabas otro estilo de vida, estabas acostumbrada a estar con una y estar con otra, sin el hecho que para ti, el intimar con alguien no era más que tener sexo, la satisfacción de una necesidad básica, nada más te veía intimar con hombres y mujeres como si solo estuvieras comprando un par de pantalones nuevos, no significaban nada para ti, no es mi culpa, pensar que solo era una fachada una amiga que complacía tus necesidades cuando no podías ir al “mercado”.- respondí dolida al escuchar cómo me culpaba a mí por lo que estaba sucediendo.-
Helen no me respondió solo se quedó mirándome unos segundos, pude observar en su mirada, como se debatía con la lucha interna por saber que decir, no dijo nada, se giro y tomo camino para salir de la casa, yo sabía que si la dejaba ir no me daría oportunidad de hablar con ella nuevamente, aunque ella crea que no la conozco, no es así, se cómo actúa cuando se siente herida, y no sé, exactamente qué fue lo que dije, que la hirió así, su cuerpo recto, y su caminar de militar, intimidan y hace que la persona que este parada frente a ella, lo piense dos veces para continuar, he visto cómo funciona miles de veces.
No, Helen no hemos terminado de hablar, no me darás la espalda.- Grite sujetándola por un brazo para impedir que continuara su camino.-
¿Que quieres? ¿Restregarme en la cara, que?- me respondió con voz calmada.
No quiero nada de eso, estas siendo ridícula, es primera vez que peleamos así, no me has dejado decir ni siquiera, ni quiera me has preguntado que es lo que quiero, no me has dado oportunidad alguna, no me has incluido… simplemente tomaste la decisión por la dos!, dime ¿Me has preguntado alguna vez que significas tu para mi? ¿ Me has dado la oportunidad de elegir?.- Pregunte a punto de llorar, se que solo tengo este momento para hacerla entrar en razón, y demostrarle que la elijo a ella, pero si ni me ha dado esa posibilidad ¿Cómo lo hago? ¿Cómo le demuestro que es a su lado que quiero estar?.
Helen volvió a quedarse en silencio, observándome detenidamente, no hagas esto Helen, no así, no sin darnos una oportunidad primero de intentarlo como tú quieres, no es justo que me saques así de tu vida, cuando yo me adapte a lo que me pediste, si se que al inicio de esto, yo solo pensaba en mí, en mi comodidad en la seguridad que representabas al momento de una emergencia que tu tomaras las decisiones para no volver a caer en las manos de mis padres, que pensaba en Julia no lo niego, muchas veces hasta yo misma te dije que estaba triste por ella, que quería encontrarla y un sinfín de cosas, pero cuando estaba contigo, cuando me entregaba a ti, yo lo hacía pensando solo en ti. Pero tú me dijiste que solo era para ayudarme y que podía tener relaciones con quien yo quisiera, porque tu así lo harías. No te juzgue nunca, no te lo impedí tampoco, pero al igual que tu poco a poco, sin darme cuenta me dieron celos, me dieron celos de que alguien te tocara, de que tuvieras atenciones de otras chicas, o celos de algunos de los hombres con los que estabas solo para demostrarte que eres capaz de estar con ellos. Suena idiota y sin mucho estilo, pero sé que si no te hago entender en este momento que te quiero a mi lado, te irás y no volverás, o por lo menos no volverás como mi pareja.   Quiero Helen pasar mis días contigo, quiero Helen tener hijos contigo.- Dije pegada a ella tomando su cara delicadamente para que me viera pronunciar cada palabra, porque cada palabra salió de mi con la necesidad imperiosa de no dejarla ir.
La bese con cuidado, temiendo que volviera a intentar irse, no tendría de ser el caso, la fuerza necesaria para ir tras de ella, lo que significa el “sentar cabeza” con una mujer como Helen me da temor y nunca he estado en una relación seria, bueno técnicamente lo que estamos haciendo es entrar de lleno al matrimonio y me da pavor. . . El beso fue delicado, ella temía corresponderlo, lo supe en ese momento todavía no confiaba del todo en lo que le dije. “No me crees, ¿No crees en lo que te dije?” pregunte con voz rota.-
No, no es eso, me da miedo, Vivían, me da miedo aceptar que si quieres intentar una relación conmigo como la que quiero, y aparezca Julia en una hora y tú te olvides de todo, me da miedo que luego que lo intentemos no funcione.- Respondió con voz apagada.-
No puedes darte por vencida sin intentarlo, Helen, yo te prometo que haré todo lo que este de mi parte para no fallarte, para hacer que  nuestro matrimonio funcione, prometo respetarte y amarte.- Dije haciendo una repetición de nuestros votos matrimoniales, “prometo que cuando sienta no funciona te lo diré, prometo que no me iré sin darte una explicación” agregue viendo como parte de sus miedos se iban, aunque quedaba mucho por luchar sé que por lo menos, ya me había dado la oportunidad de ver qué sucede, nos había dado una oportunidad.-
La bese ahora con más confianza, demostrándole que se había roto esa barrera que durante estos años habíamos mantenido, pegue mi cuerpo al de ella, mi lengua recorría su boca deseosa, de que ella terminara de ceder a lo que nos estaba sucediendo, poco  a poco ella fue dejándose llevar, sé que nos costará pero lo que me importa ahorita es estar a su lado. Ella me sujeto de las caderas pegándome más a ella, mientras ahora ella era quien dominaba la situación, mordió mi labio inferior mientras que su mano se introducía lentamente entre la blusa y mi piel, subiendo hasta llegar a mis senos, donde los acaricio sobre el brassier sin dejar de besarme, sentí como una ola de humedad bajo por mis piernas, mientras una presión celestial se comenzaba a formar en mi vientre; me retiro la blusa llevándose con ella mi brassier, mis pezones estaban erectos, ansiosos por recibir sus caricias, bajo sus labios a mis senos con delicadeza, dudando de lo que iba a ser, acerque mi seno derecho a su boca, me entregue a la sensación de sentir su lengua alrededor de mi pezón, sus dientes mordiéndome manteniéndome en el fino hilo entre el dolor y el placer. Me llevo a la cama donde nos entregamos por completo de una forma nueva, como nunca lo habíamos hecho, sus caricias aunque estaban cargadas de pasión también lo estaban en igual medida de amor, lo que me conmovió mucho, delicadamente sentí como sus dedos entraron en mí, poseyéndome una y otra vez, con de una manera deliciosa, mis piernas detrás de sus caderas, mientras sus dedos entraban cada vez más en mi, hasta que no pude resistirlo más y me deje llevar por el orgasmo avasallador que se formo en mi, sentí como mis músculos se tensaban alrededor de sus dedos y como todo mi cuerpo se contrajo para luego dejarse ir.. .
Helen? .- Pregunte en voz alta a no sentirla a mi lado, inmediatamente me pare, temiendo que en verdad aun cuando hayamos logrado hablar un poco, luego de haberme entregado de esta manera a ella, ella aun así se haya ido.
Helen
¿Sofía, que ha sucedido con el desfalco? ¿ Es un desfalco?.- Le pregunte a una sorprendida y molesta Sofía.
Que parte de reposo no entendiste, no estas bien Helen, no puedes seguir trabajando así, se supone que deberías estar en tratamiento, no puedo creer que siendo doctora seas tan descuidada.- elevó la voz Sofia.
Está Controlada, me estoy tomando la medicación y sabes que lo que me dijeron es que no era grave, de cuidado si, pero no grave, además todavía no han descartado que haya sido un suceso aislado causado por el estrés.- Respondí sentándome derecha en la Silla.
Oh por dios ¿Qué sucede?.- Pregunto ella sentándose medio inclinada en el escritorio como preparándose para recibir el mejor chisme de la semana.-
¿Cómo sabes que sucedió algo? .- jajaja porque te conozco y se que esa cara que tienes es solo por algo, y se que también hay otras cosas, porque tu mirada esta turbulenta, así que mejor empieza hablar, Patricia me espera en casa, y no creo que se alegre mucho si llego con el amanecer.
Jajaja, me sorprende como eres, Vivian ha hecho que me replanteé la idea de irme, bueno lo logro, porque perdí el vuelo, pero al parecer quiere intentar un matrimonio tradicional conmigo, me da miedo eso, nunca espero que ella fuera aceptar o que tuviera los mismos deseos que yo, y me da miedo, que solo lo haya dicho por la presión de que yo me iba, si al final si está por encima Julia?.-
Pues amiga te toca ponerte los pantalones y asumir lo que viene de ahora en adelante, tampoco es justo que luego de todo este tiempo tu decidas por las dos, más cuando ella misma ha dicho que quiere contigo todo lo que tú quieres, nadie asegura que dentro de unos meses o unos años no vaya a aparecer una persona que te conquiste, de tu parte y de su parte, queda el compromiso de que ambas harán el mejor esfuerzo para evitar que una tercera persona se involucre, es de su parte la responsabilidad de enamorarse a diario.- sabes que así funciona, muchas relaciones no son eternas ni para toda la vida, pero si logran romper la monotonía y enamorarse a diario, madurar juntas a través del tiempo, conservar lo que en un inicio las unió, pueden ser de esas parejas envidiables, que duran toda la vida y son felices.-
Me quede pensando un momento en lo que me decía Sofía, ya mejor dejamos el tema hasta aquí igual solo podríamos determinarlo con tiempo, ya que es el único que me dirá si en verdad funcionamos o no.- 
Me pare sintiéndome un poco mareada, pero sin prestarle mucha atención decidí que lo mejor era buscar a Vivían, no quería que se diera una mala impresión por mi ausencia. Tome nota mental de tratar de hablar sobre mis dudas con ella, para evitar malos entendidos.-
Hola Vi, ¿cómo amaneces?.- Pregunte sonriente cuando la vi en la cocina, vi como una sonrisa nació en su rostro, se que probablemente se había imaginado que me había ido, lo comprobé al acercarme a ella y observar como sus ojos estaban rojos, había llorado. “lo siento, debí dejar una nota, pero Sofía vino y nos pusimos adelantar un poco de trabajo” la bese cuando vi que iba a protestar.
Muy rico el beso, pero estas de reposo, se supone que no debes tener tensiones, y trabajando las tendrás.- Contesto besándome nuevamente.-  sentí como mis músculos se tensaron por la excitación que nació de forma inmediata en mi, cuando sentí sus manos agarrar con fuerza mis glúteos, la subí al desayunador colocándome entre sus piernas, acaricie sus piernas, notando como habían adquirido una musculatura sana, su enfermedad me había preocupado un tiempo, pero gracias a la medicación estaba desde hace unos meses oficialmente curada, pero yo había insistido en que siguiera en control, sin medicación pero en control. Bese su cuello, delicadamente, subí a su boca, sorprendiéndome por lo mucho que la extrañaba en estas pocas horas que estuvimos alejadas. Volvimos a hacer el amor ahí, sobre el desayunador, sentir como sus músculos se tensaban alrededor de mis dedos dentro de ella.  Mi visión se volvió borrosa cuando el clímax llego a mi, no pude disimular el vértigo que sentí, obligándome a sujetarme fuerte del desayunador.
Creo que el doctor tenía razón, y entre los niveles bajos, el estrés y todo aun no puedo hacer mucho de ejercicio, pensé al sentir como todo se volvía, negro, nota mental “debo empezar a comer más azucares”
Vivían aun cuando vi en su cara, que estaba preocupada no dijo nada, menos mal, porque no quería hablar de nada en este momento, con su ayuda llegue a nuestra habitación, sentía que mis piernas eran de gelatina, me acosté a descansar unos segundos, mientras organizaba mis ideas, y no supe mas de mi..-
Han pasado ya dos meses desde que retomamos la relación, siendo una pareja casada como tal, aún conservo mis dudas aunque trato de no mostrar mis inseguridades, no creo que ayude mucho, eso de “me dan celos las veces que se o te veo con Julia” debo creer en lo que ella me dijo.-
Poco a poco he ido retomando mi trabajo, en la oficina llego a las 6 de la mañana, luego de que Vivían sale al gimnasio para su rutina diaria, y me voy como a las dos después de que Sofía y yo nos reunamos para hablar sobre los avances que se han hecho en la empresa. Sé que no debería aun estar ni preocupándome por informes pero me estaba volviendo loca en la casa.
No he querido mencionar, que aun siento que el piso se mueve en algunas oportunidades, o que en ocasiones se me ha nublado la visión hasta casi dejarme ciega por minutos.-
Sofí como te va con Patricia? ¿Quieren cenar hoy con nosotras en la casa?- le pregunte cuando la vi entrar a mi oficina sonriéndose con el teléfono.-
Mm nos va bien, déjame y pregunto, depende de sus planes, pero por mi no hay problema.- respondió divertida.
Por cierto como van ustedes?- pregunto sentándose en la silla frente a mi escritorio, descansando todo lo que llevaba en la mano en el escritorio.
Pues, yo diría que bien, se que me tomará un tiempo acostumbrarme, pero aun me dan celos de saber que sale y almuerza con Julia, se que son solo amigas, y que debo respetar su amistad, pero no se aun no confió del todo.
Te entiendo Helen, entiendo tu posición y tu miedo, pero ellas tienen un lazo, y si Vivian te dijo que solo son amigas, solo son amigas, no creo que vivían, vaya a engañarte, nunca te ha mentido, no creo que vaya a empezar ahora; claro también entiendo que por toda la historia que hay entre ellas, tu tenga este miedo, pero convérsalo con ella, explícale como te sientes, si no puedes hablar con ella  te tocará respirar hondo, y no reclamarle nada a menos que en verdad veas motivos para hacerlo.-
Tienes toda la razón, no puedo seguir con esta actitud, tratare de controlarme, sabes eres una excelente amiga nunca pensé cuando te contrate, que llegarías a ser mi mano derecha y mi amiga, que me asesorarías de esta forma, pero sabes algo estoy agradecida de haberte contratado.-
Oh amiga estamos sentimentales hoy, sabes que eres mi amiga y te quiero mucho.- respondió Sofía un tanto incomoda por las últimas palabras de Helen.-
Hola cariño que tal tu día?- saludo Vivian cuando vio entrar a Helen por la puerta, dejando todas las cosas en la mesa auxiliar ubicada del lado izquierdo de la puerta.
Bien, bien todo, hoy un poco cansada. Respondí sentándome cerca del desayunador.
Me sentía con un malestar en la vista, y con un poco de dolor de cabeza, ¿y tu qué hiciste hoy, como vas con los avances del libro?. Pregunte tratando de ignorar el malestar que estaba sintiendo.
Bien, un poco trancada en un parte pero bien, hoy julia me ha ayudado un mundo con la nueva novela, y el bebé es un amor tienes que verlo es tan tierno.- comento ella concentrada en la comida que estaba preparando.
No pude evitar hacer un gesto de fastidio al escuchar su nombre, pero me mordí la lengua literalmente para no responderle o hacer comentario alguno sobre su salida con Julia, me repetí internamente muchas veces que eran solo amigas.- “mmm, me alegra que te ayude” comente, tratando de sonar lo mas indiferente posible. “¿Pasa algo?” preguntó.
No, no pasa nada, me recostare un rato me siento con malestar de gripe. Respondí parándome rápido de la mesa. Justo cuando hago eso siento como me mareo, mi visión se pone borrosa, y sin poder evitarlo choque contra la encimera del desayunador, aun desubicada, trate de buscar la silla pero el mareo fue aun más fuerte y caí al piso.-
Escuchaba como Vivian me llamaba, pero no podía verla, veía todo con manchas negras, con mis manos temblorosas, me ubique, primero encontrando sus manos, y luego poco fui subiendo hasta conseguir su cara. “solo ayúdame a levantarme y llegar al sofá” dije haciendo un esfuerzo por recuperar la vista.
Claro, te ayudo, llamare al doctor. Respondió sin dejar lugar a duda que eso se haría.
No tienes porque llamarlo, no hace falta, debe ser el cansancio.- Alegue tratando de evitar que ella llamará al médico; Pero como era de esperarse fue inútil, igual lo llamo; el doctor no hizo mucho, solo recetarme unos analgésicos, unos desinflamatorios, y por supuesto referirme a un oftalmólogo para que estudiara mi patología.

Vivian
Desde que hablamos Helen y yo nuestro matrimonio ha fluido, a veces siento que es como una tensa calma porque hay temas importantes que debimos tocar y no se tocaron, en esta semana he tratado de tocarlo, pero no he conseguido el momento indicado, la conozco, sé que mi amistad con Julia es algo que le molesta.
Ay Juls, en verdad que a veces no se, Helen siempre ha sido cerrada pero ahora, o sea es un amor conmigo, me trata bien y no me puedo quejar, pero a veces siento que ha construido una pared entre nosotras, o que está esperando a que yo haga algo que la desilusione, y me siento como a prueba.- comente terminando mi taza de café.-
Viv, pero no dejes que pase más el tiempo, entiendo su malestar porque todavía pases tiempo conmigo, si no se molestara seria idiota, yo en su posición también tendría las alarmas encendidas, nosotras tenemos ese sexto sentido que nos dice cuando una persona determinada representa un peligro para lo que nosotras consideramos como nuestro,  poniéndome en su lugar en verdad que ver a mi esposa, almorzando o cenando con lo que fue su ex – amante no es fácil, en verdad, y más sumándole la historia que tenemos nosotras, por eso mismo te recomiendo que hables con ella, por lo menos dale un poco de confianza, mira ustedes ya en esta nueva etapa tienen alrededor de cuatro meses, y en ese tiempo, yo nunca te he escuchado decir que la invitara a salir a un sitio, o que le hayas hecho algo especial, pero por lo menos yo sé que los jueves tu pasas la tarde con el niño ¿Cómo crees que se siente Helen con esto?.- respondió Julia sujetando las manos de Vivian para que no se sintiera atacada.
Lo se Julia, pero como hago, a veces ella se encierra tanto en su mundo que me siento excluida, antes no le prestaba atención por como éramos, por yo ser libre y ella era así, pero ahora me da miedo no ser suficiente, se que ella no se da cuenta, pero la vecina del pent house, la del lado derecho, siempre está afuera recogiendo o recibiendo algo, para el momento cuando ella llega, y se le van los ojos con ella, Helen nunca me ha hecho comentario sobre ella, pero me molesta, ¿si no soy lo suficiente para ella?.-  pregunte afectada al mostrar mis dudas en voz alta.-
Llegue a la casa, y comencé a cocinar esperando a Helen, se que no podía seguir pasando el tiempo y que ella creyera que yo tenia algo con Julia o no estaba comprometida con ella.-
Hablamos de cómo le había ido en el trabajo, pero cuando le conte que yo había estado parte de la tarde con Julia, se puso tensa, quise hablar con ella cuando vi que se paro, pero me preocupo aun más ver como chocaba contra una silla y el desayunador de la cocina, pude observar su mirada perdida, antes que cayera semiinconsciente en el piso.-

¿Doctor que sucede? .- Pregunte cuando vi que su cara se ponía algo pálida. Había llamado al doctor, cuando pude acostar a Helen en el sofá, Gracias a Dios no tardo mucho en llegar a la casa.
Seré sincero, se como médico no es bueno dar un diagnostico apresurado, pero en el caso de Helen, no puedo, hemos trabajado juntos durante años, pero por lo que pude ver su retina no reacciona a la luz, lo que me indica que no está viendo bien, cuánto tiempo tiene así, no sé, es permanente, degenerativo, tampoco lo sé, lo que si se es que debe acudir al especialista lo más pronto posible.- respondió en tono triste.-
Me quede sentada unos minutos o más, pensando en todo lo que significaba  lo que me había dicho el doctor, no me fije cuando ella se sentó y se me quedo viendo, (bueno digo que me vio). “iré acostarme, vi, me siento cansada”.
Déjame ayudarte, ofrecí parándome con ella.
No, tranquila.- Su tono rudo me dejo pasmada en la sala viendo como poco a poco se alejaba hasta el dormitorio.
Desde ese evento han pasado varios meses, siendo sincera han pasado 6 meses, no me puedo quejar, sigue siendo dulce, y un amor conmigo, pero me mata las veces que recibo una llamada de Sofía indicándome que Helen se quedó a dormir en la oficina, o que por favor buscará a Helen que le dolía mucho la cabeza.-
Helen han pasado seis meses, llevamos un año desde que decidimos tener una relación seria, pero en verdad ya no puedo más, te siento más lejos que nunca, y no sé qué hacer para acercarme a ti, no sé cómo demostrarte que en verdad te amo, que eres la mujer con quien quiero pasar mis días, con quien quiero tener hijos, pero no puedo seguir solo siendo un fantasma, viviendo con una persona que pasa en la casa como mucho veinte horas a la semana; yo no puedo así. En verdad que no.-
Es lo que crees que te he sacado, si es lo que crees, no se porque sigues aquí, igual, durante todo este año, tú te has encargado de demostrarme que Julia sigue siendo la parte principal de tu vida, ella si puede pasar mil hora en su casa. Si no eres feliz aquí no puedo retenerte, igual se desde hace mucho tiempo que tu felicidad está en sus brazos, así que no sigamos con la ilusi… No pude completar la frase porque su mano impacto contra mi mejilla derecha, me quede muda unos segundos, procesando lo que acaba de suceder, Vivian me había dado una cachetada, y yo le había insinuado que me había engañado todo este tiempo.-
Oh Helen, discúlpame, no quise, yo no pensé… igual la interrumpí, me di la vuelta y camine hasta el despacho, donde me encerré y coloque música a todo volumen no haría bien para mi dolor de cabeza, pero a estas alturas después de lo que paso , no hacía falta que me diera explicaciones me merecía esa cachetada, y sobre todo yo no tenía nada que ofrecerle era cuestión de tiempo para que me quedará totalmente ciega, hasta ahora las pastillas para el dolor era lo que había hecho más llevadero el avance de la enfermedad, pero a menos que ocurriera un milagro estaría ciega en cuestión de dos años como mucho, siendo optimista.
No quise seguir a Helen, ambas estábamos muy alteradas y no quería decir nada de lo que me pudiera arrepentir, se que debe haber algo más que la preocupe, nunca había actuado así, Helen no es así… 
Salí de la casa furica, no era posible, que después de todo este tiempo de todo lo que habíamos vivido, íbamos a terminar así, siendo una estadística de mujeres homosexuales que terminan divorciándose.-
No sé cómo en verdad llegue hasta la casa de Sofía, habíamos ido  en varias oportunidades, pero yo siempre había ido distraída, antes de darme cuenta como estaba en la sala de Sofía con una taza de café, una sensación rara se instalo en la boca de mi estomago, como preparándome para lo que surgiría de esta conversación, me sorprendió mucho cuando la vi, se notaba agotada y algo preocupada, aunque no nos veíamos mucho manteníamos una relación normal, yo la respetaba por ser la mejor amiga de mi esposa, y ella a mi por ser la esposa de su mejor amiga.-
¿Qué sucedió? Pregunto sentándose en el sillón más cercano a mi.-
He peleado con Helen me ha insinuado que le soy infiel con Julia, y sabes que no es así, bueno no se si lo sabes, pero el punto es que nunca le he sido infiel.- respondí en tono molesto.-
¿Qué hiciste cuando lo insinuó?. Pregunto en tono calmado. Le he dado una cachetada, sin poder controlarme. Respondí con la voz quebrada.
Se quedo unos minutos en silencio, al igual que yo, en ese momento las palabras sobraban y ambas sabíamos la gravedad de lo que había pasado.
¿Qué tanto la amas Vivian?- Pregunto Finalmente Sofía..
La amo, como nunca lo había hecho antes.- respondí segura.

Sé que con lo que te diré, estoy fallando como amiga hacia ella por no guardar el secreto, pero espero estar haciendo lo correcto, y espero que tu amor sea suficiente para que ella se dé cuenta del error que está cometiendo.- 

domingo, 6 de septiembre de 2015

Mi querida desconocida IV

Mi querida desconocida IV

Luego de nuestra pequeña aventura nos fuimos a nuestras respectivas habitaciones, dentro de unas horas iríamos a conocer la vida nocturna de esta hermosa ciudad, no pude evitar quedarme dormida y despertar con el tiempo justo para acomodarme para salir, decidí ponerme un jean negro, con una blusa de seda color aguamarina, tacones color beige y mi cabello suelto con bucles, baje puntual a las 10 pm, justo a la hora que estaban saliendo, pude ver que muchos hombres se quedaban viendo mis seños que se marcaban perfectamente debajo de la camisa, gracias a Dios llevaba brasier, sino se habrían dado cuenta como me excitaba al ver a Blanca con su vestido tipo coctel blanco con un cinturón en la cintura color negro y unos tacones que hacían ver sus piernas más hermosas aun.-
Yo había visto su cuerpo atlético muchas veces se perfectamente que hay debajo de ese vestido, pero verla con ese vestido disparo todo mis sentidos, y solo me hicieron pensar en cómo hacer para quitárselo y poder disfrutar de su cuerpo nuevamente.-
Aun no sé a qué lugar iremos, primero hicimos una parada a comer en un restaurante que abrió especialmente para nosotras,  igual que a la hora del almuerzo, nos sentamos Blanca, la recreadora y yo a comer, sé que nadie lo ve extraño ya que ambas somos las de mayor rango, y la recreadora bueno simplemente pueden pensar lo que quieran.-
en la mitad de la cena siento como una mano se posa en mi muslo, cuando bajo a ver de quien es la mano, descubro que es de la hermosa recreadora, que con delicadeza y maestría acaricia mi muslo, veo sorprendida su cara y tiene una mirada salvaje llena de excitación, e inmediatamente veo que es sumamente sexy, con unos ojos color miel, que se que pueden ser muy dulces como muy excitantes, como lo son en este momento; cuando volteo a ver a Blanca veo que está viendo a Gaby con una mirada divertida y oscura, sé que esta excitada, y entendí que esta noche seria la comida para ambas, espero poder ser suficiente, porque sé que Blanca se vengara por lo sucedido en el laberinto, no sé qué esperar de Gaby, pero inmediatamente siento como mi clítoris se tensa de expectación por imaginar lo que podrían hacerme las dos.-
Llegamos a la discoteca e inmediatamente tratamos de ubicar un sitio alejado sin levantar sospecha, por conseguimos un sitio que nos brindaba la privacidad adecuada pero a su vez nos permitía ver donde estaban todos los demás. Pedimos la primera ronda de bebida y comenzamos a bailar nosotras tres; no sé cómo llego uno de los gerentes y pidió bailar con Blanca. Ella me vio como tratando de medir mi reacción pero yo no deje ver ninguna, simplemente me encogí de hombros y tome un trago de mi bebida.  

Mientras blanca bailaba con el gerente de informática, yo aprovechaba de conocer más a Gaby, la música ya no nos dejaba escucharnos muy bien, así que nos fuimos acercándonos más para poder escucharnos, no sé en qué momento o como siento que mis labios se apoderan de los de ella, al inicio de forma tímida, esperando ser rechazada, luego con un poco más de atrevimiento, mordiéndolos delicadamente, mi lengua se introdujo dentro de su boca, para luego morder su labio inferior y tirar de el de forma delicada; nuestros cuerpos estaban súper pegados, y sentía como ella acariciaba la piel de mi espalda baja por debajo de la camisa, la pegue a la pared que se encontraba justo detrás de ella, metí mi pierna dentro de sus piernas, haciendo presión en ella con mi cadera, el beso se estaba convirtiendo en algo más, ya mis manos estaban jugando en su abdomen, y acariciaban sobre su jean su entrepierna, “segura que esto es lo que quieres, sabes que estoy con Blanca, no pasara más allá de una noche de sexo” le dije en su oído, para luego besar su cuello esperando su respuesta.-
Tranquila estoy clara, tampoco pasara de una noche de sexo para mí, en mi casa me espera mi esposo.- Respondió desabrochando el botón de mi pantalón para poder meter su mano.-
Jum – jum veo que se divierten  sin mi.- Comento Blanca detrás de mí acariciando mi espalda.-

Gire para mirarla y me sorprendió la mirada lujuriosa que tenía, supe inmediatamente que tenía rato viéndonos, y que probablemente observo todo lo sucedió con Gaby. “si Gaby y yo conseguimos otras cosas que hacer mientras te esperábamos, podemos irnos cuando quieras si ya terminaste de bailar con el gerente” le dije sonriéndole.-

Todas sabíamos que ya nuestra prioridades habían cambiado, y que no tenía ciencia seguir en el club, así que tácitamente decidimos irnos al hotel, obviamente a terminar lo que yo había iniciado con Gaby, no sé si Blanca quería participar, pero ya que no se negó, estaba invitada.-
Déjenme despedir de los muchachos y las alcanzo afuera.- dijo Blanca.

Gaby y yo hicimos caso y la esperamos dentro de un taxi de la línea cercana al club, Gaby y yo estábamos besándonos sin importarnos lo que pudiera pensar o decir el conductor, Gaby mordía mis labios, y yo sobre su ropa acariciaba sus senos, baje a besarle cuello mientras ella se sentaba en horcadas en mi piernas, nos vimos interrumpidas por Blanca.
En el trayecto Blanca me beso apasionadamente, como marcando territorio, nunca me había besado así pero no me queje, mientras blanca me besaba, sentí las manos de Gaby acariciar mi pierna hasta casi llegar a mi entrepierna, un gemido urgido escapo de mi.-
En el ascensor del hotel pegue a blanca contra la pared y la bese, apasionadamente pegando todo mi cuerpo a ella, Gaby se mantuvo un poco alejada para darnos nuestro espacio pero yo estire una mano para atraerla a nosotras, Gaby se colocó detrás de mí y siendo un poco más alta que yo, no tuvo problemas en besar mi cuello, su mano izquierda acariciaba mi pierna, y su mano derecha sujetaba a Blanca, pegándola más a mí, así yo estaba en el medio sintiéndome prisionera entre sus cuerpos.-
 Gaby lleva Andrea a la habitación.- Ordeno Blanca mientras se dirigía al mini bar de la salita de la  habitación.-
¿Cómo?- Pregunte nerviosa de haber hecho algo que la molestara. “hoy vas a hacer lo que yo te diga y quiero que Gaby te lleve a la habitación y una vez ahí ella te prepare para mi” respondió.-
Sentí como mi vientre se contraía por la expectativa de lo que sucedería, obviamente me tocaba ser sumisa, Blanca había proclamado el rol dominante solo podía abrir mi mente para lo que pudiera surdir de aquí en adelante.

Llegamos a la habitación y Gaby comenzó a quitar mi ropa, besándome delicadamente, yo la acariciaba igual, en poco tiempo me vi solamente en ropa interior, justo cuando Blanca entro a la habitación, dirigí mi mirada a ella observando como su mirada se oscurecía, al verme, sé que le enloquece que use ropa interior de encaje, y el color aguamarina en mi piel blanca se ve muy bien.-
Gaby arrodíllate y retira su panty.- ordeno Gaby mientras se sentaba en una butaca cercana a la cama, con una copa de vino tinto en su mano, me sonrió pícaramente al llevar su copa a la boca, yo solo gemí al sentir como Gaby, besaba mi entrepierna, y con su lengua comenzaba a explorarla sin timidez.-
Yo acaricie el cabello de Gaby pegándola más a mí, cerré los ojos entregándome al placer que me provocaba Gaby con su lengua, cuando escucho a Blanca decir “Andrea abre los ojos” los abrí  y la mire, ver su mirada, saberla viéndome mientras otra mujer me toca y me hace disfrutar, casi hace que me entregue al orgasmo que ya se iniciaba en mi interior.-

Gaby ponle el antifaz mientras yo traigo la sorpresa. Indicó Blanca parándose de la butaca.-
Yo observe como Gaby se paraba y seguía la orden, obviamente ya después no pude observar nada, pero sentí otras manos que acariciaban mi cuerpo, como otros labios acariciaban mi espalda, y con delicadeza descubrían mis senos, sentí como unos labios acarician u jugaban con mis pezones erectos, finalmente escuche como blanca me susurraba en el oído “ella podrá tocarte, podrá hacer que acabes mil veces, pero hoy te demostrare que soy tu dueña, que tu cuerpo me desea y responde a mi”
Blanca tenía toda la razón podía reconocer cuales caricias eran las de Blanca y por descarte cuales pertenecían a Gaby, sentía como mi piel quedaba ardiendo después de que Blanca me tocaba, así estuve un buen rato, sintiendo como Gaby me comía con avidez, Blanca estaba besando mi espalda, sentí como un dedo de Blanca empezaba a hacer círculos en mi ano, supe que tenía que relajarme; sentí como su dedo entro todo en mí, gemí porque justo en ese momento Gaby me penetro con dos dedos, mis piernas temblaron y Blanca me sujeto por la cintura iniciando una penetración suave y profunda.-

Blanca seguía penetrándome por detrás ahora con dos dedos cuando siento que Gaby se para, no se a dónde se fue, pero blanca segundos más tarde también se detiene y me guía para la cama entre las dos logran que me siente sobre la cadera de Gaby, Blanca me guía para que me siente sobre un arnés de tamaño normal, ya que no me dolió mucho introducirlo en mí, espere unos segundos para acostumbrarme a él, mientras Blanca acariciaba mis senos son sus manos, y besaba mi cuello “quiero que te muevas, quiero que busques tu placer, te ves hermosa cabalgando a Gaby” me decía mientras bajaba una mano para torturar mi clítoris.

Comencé a moverme cada vez más rápido sintiendo como sus manos recorrer todo mi cuerpo, Gaby levantaba su cadera para penetrarme aún más profundo, siento como un orgasmo arrollador se forma en mi interior, y sin poder controlarlo sentí como me arrastro con él unos segundos o unos minutos, no se en verdad;  seguía ahí sobre Gaby que seguía estimulando mis senos, y Blanca mi clítoris, sabía que tenía que parar pero quería más quería a Blanca dentro de mi “ blanca te quiero dentro de mi “ le dije con voz urgida, pensé que me bajaría de Gaby para ella ocupar su lugar, pero en vez de eso, sentí como Blanca empujaba en mi ano un arnés de un tamaño un poco más grande que el que ya estaba dentro de mi,  me sentía completamente llena, pero el sentirla penetrándome así me hacía desearla aún más, se comenzaron a mover sincronizadamente, cuando una salía la otra entraba, mis gemidos iban en aumento, estoy segura que ya eran gritos, sentía como mis músculos se iban tensando, las descargas eléctricas se estaban formando en todo mi cuerpo, Blanca lo sabía y me susurraba en mi oído con cada penetración “Vamos linda acaba para mi vamos sé que estas cerca no te resistas” me lo dijo varias veces hasta que finalmente llegue a un orgasmo que me hizo ver estrellas, mis piernas temblaron, y mis brazos dejaron de sujetarme, caí sobre Gaby sin fuerza, respirando de forma forzada, “ Cásate conmigo” escuche decir a Blanca.- entre la inconsciencia y la consciencia solo pude responder “si”.- 

El final de esta historia que me enamoró por cuatro episodio, mi musa sigue haciendo estragos, ahora con Kiss My tears 

lunes, 17 de agosto de 2015

Mi querida desconocida III

Mi querida desconocida III


Llegamos al hotel alrededor del mediodía nos ubicaron en nuestras habitaciones y nos indicaron que dentro de 45 minutos se serviría el almuerzo en el restaurante, todos quedaron en habitaciones dobles, de acuerdo al área donde trabajaban, yo pedí una habitación aparte alegando que se sentirían incomodo o incomoda dependiendo de quien me tocara de compañera.-
Baje puntual a comer, me había dado chance de bañarme, guardar la ropa y cambiarme, cuando llego a mi mesa, me sorprendo de ver que me toca compartirla con Blanca y la recreadora, fue una sorpresa agradable, Blanca hace que cualquier momento monótono se convierta en un momento excitante e inolvidable, y por supuesto acompañada de la hermosa recreadora no me podía quejar.-
Comimos sin mucha charla, aunque en el ambiente había una tensión sexual obvia a los ojos de hasta el más despistado, la recreadora se llama Gaby es estudiante de medicina y con este trabajo se paga su carrera, es muy inteligente lo que le agrega un plus, a su ya muy bien evaluado cuerpo atlético, algo sorprendente para una estudiante de medicina, ya que sé que viven para su carrera y las pocas horas de descanso que tienen  no las usan en hacer ejercicio.-
Terminamos de comer y nos despedimos de Gaby quedando en encontrarnos para la salida a conocer la vida nocturna de la ciudad, Blanca y yo fuimos a conocer los alrededores del hotel que desde que llegamos pude ver que eran muy bonitos estaba el área del parque infantil, unas lagunas artificiales que albergaban una gran de cantidad de peces hermosos, en otro lado había un mini laberinto hecho con rosas y unos arbustos verdes bajitos como de un metro y medio de altura,  que en verdad ni me preocupe por saber su nombre, solo me imagine lo que le haría a Blanca ahí en venganza por lo que me hizo en el autobús.-
Caminamos sin tocarnos por miedo a que alguien nos viera, si una persona nos veía solo parecía que la dueña y la vicepresidenta estuvieran hablando de negocios, aunque si nos escuchaban probablemente quedarían traumados, pues yo solo podía hacer referencia a como extrañaba estar entre sus piernas, como extraña la textura de su piel, y lo que le haría apenas tuviera una oportunidad, sentía la tensión de la aprensión sexual por todo mi cuerpo, y solo podía pensar en cómo llevarla al laberinto sin que se diera cuenta y detuviera sus pasos.-
Por fin llegamos al laberinto, caminamos un poco y cuando habíamos cruzado dos veces a la derecha y luego a la izquierda la pegue a la pared de arbusto verde, la bese con pasión chocando mi boca contra la de ella pegando mi cuerpo al suyo, gimiendo por el placer indescriptible que me producía el simple hecho de besarla, de sentir su cuerpo pegado al mío; ella paso sus brazos alrededor de mi cuello pegándome aún más a ella, me mordió los labios, hasta hacerme gritar bajito de dolor, sabía que si no tomaba el control yo de forma rápida, ella terminaría haciéndolo y no podría disfrutar de ella como yo quería.
Acaricie sobre la ropa sus senos, sintiendo como se arqueaba  y de su boca emanaba un delicioso gemido, con ansias saque su camisa de su jean para poder tocar su piel erizada y caliente, sin dejar de besar sus labios, jugando con mi lengua en ellos, para luego introducirla, baje su brasieer y sentí en la palma de mi mano su pezón duro y urgido, sin esperar baje dejando un camino de besos en su cuello, hasta llegar a su seno, bese y chupe su pezón hasta que ella agarrándome fuertemente de mis cabellos me dijo “ o te detienes o me harás acabar solo con comerme los senos”, baje mi mano y sobre sus pantalones le toque su entrepierna, podía sentir su calor aun con la tela de por medio, “esto es lo que quieres” dije con voz ronca por la pasión que me generaba ella.-
“si.” Respondio en un gemido.
Abri su pantalón y lo baje arrodillándome frente a ella notando la sombra de unos bellos rubios apenas naciendo, su aroma me embriagaba y lo brillante de su sexo me invitaba a pecar mas de lo que ya lo había hecho.-
Me detuve unos segundos a contemplarla, tocando sus labios con mi dedo pulgar, apenas un roce, sin decir nada, solo viendo como extendía a lo largo de sus labios el hermoso brillo que cada vez era más, hasta que ella tomando mi cabello me acerco a ella, inclinando su pelvis en busca de mi boca “me desesperas cuando no te siento en mi” dijo entre gemido cuando sintió mi lengua por primera vez en su zona sensible, acaricie su clítoris con mi lengua, sintiendo como se tensaba cuando daba pequeños golpecitos con mi lengua en el; chupe de el, hasta que sentí a Blanca alejarme de su entrepierna, con las piernas temblorosas me pidió un respiro, yo seguía arrodillada viendo su rostro con una fina capa de sudor y sonrojado, como el rostro más hermoso que haya visto, y era así, para mí Blanca es la mujer más hermosa que haya visto en vida, perdida en mis pensamientos sobre ella, tarde en unos segundos en darme cuenta que Blanca se estaba colocando en cuatro en el pasto.
“Que deseas que haga” pregunte mientras volvía a acaricia toda su entrepierna mojada, introduciendo dos dedos lentamente en su interior, disfrutando de la vista de su trasero firme y voluptuoso.-
Solo hazme disfrutar hasta perder el conocimiento.- Respondió ansiosa buscando con su cuerpo que mis dedos entraran más en ella.-
La fui penetrando con dos dedos de forma lenta sintiendo las paredes estrecha de su vagina, disfrutando de los gemidos, entre gemidos ya eran tres mis dedos la que la penetraban con fuerza, mientras con mi otra mano torturaba su clítoris, sin darme cuenta pude introducir cuatro dedos, ella gimió en una liga entre dolor y placer, “ya va dame suave pero no te detengas, no se que estas haciendo pero me encanta” dijo gimiendo mientras pegaba su cara al pasto para con sus manos acariciar sus senos, sentía como cada vez estaba más tensa, así que decidí por probar algo que nunca le había hecho, un fisting, pude meter mis cinco dedos en su interior, disfrutando de su calor y lo estrecha que ella es, sentí como me apretó hasta casi impedir que pudiera mover mi mano, me quede quieta unos segundo sintiendo cada contracción deliciosamente en mi mano, y viendo como ella convulsionaba sin casi consciencia de lo que había pasado o lo que le había hecho.- saque mi mano delicadamente sintiendo como jugos salían escandalosamente rodando libre por sus muslos, bese su entrepierna primero de forma delicada, solo acariciando, luego chupando su clítoris sensible con cuidado para finalmente penetrarla con mi lengua, aunque después de mi mano, mi lengua no era nada, estuve ahí disfrutando de su sabor hasta que sentí que inundaba mi boca de ella, y vi como cayo en la inconsciencia.-
Me quede acostada a su lado abrazándola esperando que regresara, no es que estuviese desmayada, pero estaba muy relajada tanto que no tenía fuerza en su cuerpo, con un poco de esfuerzo la vestí, y apoyándola en mi salimos del laberinto, cuando estamos afuera nos damos cuenta que el laberinto tenia un sistema de cámaras donde me imagino los de seguridad estaban pendiente que nadie hiciera cosas indebidas, “acabamos de brindarle un  espectáculo a los de seguridad inolvidable bebe” dije sorprendiéndome por la expresión de cariño que utilice.

Ella me observo con ojos brillosos no se si por el orgasmo aun o por alegría en verdad no se pero me dejo congelada cuando me beso en los labios ahí en el jardín del hotel “lo se cariño, espero que lo disfruten”.- respondió enderezándose para entrar nuevamente en el hotel.